jueves, 4 de diciembre de 2008

Lo tengo barato oiga!

Hola a tod@s:

Hacía mucho que no escribía. Estaba intentando buscar algo interesante, algo que os divirtiese, y no encontraba nada. De repente, una tarde, me siento con mi hermana y mi madre a ver un rato la televisión, y ahí está. Un mercadillo, una vendedora, esta vez con micrófono, rizos y maquillaje. Un cliente, personalizado como un chico sensible tímido y romántico. Y en el estrado, una troupe de chiquillas, a cuál más mona, sacándose los ojos por ser la elegida. Se acusan unas a las otras de ser falsa, y de no merecer ser la elegida. Hablan como si el chico fuese el mismísimo San Pedro y se ganasen la eternidad del cielo... Pero a mí me parece una copia vulgar de las míticas caravanas de mujeres. Sólo faltan que les pongan etiquetas, códigos de barras o un invento similar para diferenciarlas... Después, el chico tímido escoge dos para tener una "cita" y ahí, la chica en cuestión saca sus mejores armas, le lleva a un lugar idílico, y le habla de lo sensible que es, de lo infiel que era su ex-novio, y mientras él la mira mientras valora si vale o no vale el precio estipulado. Y para colmo, no hay premio. No es el típico viaje a Venecia, ni nada de eso. Ni siquiera premian a la gallinita por ser la elegida por su San Pedro particular... En fin. Que no hace falta bajar a la calle para ver un mercadillo.

lunes, 24 de noviembre de 2008

...


Te acercas dubitativamente, yo inhalo todo el aire que puedo, con temor a que ni eso quede vivo después de que pases por mi cuerpo. Con los ojos entrecerrados recibo tu beso, tan cálido y húmedo como siempre.

Tu mano, conocedora de mis lugares más turísticos, realiza un paseo panorámico. Yo abordo a tu cremallera e intento colar mi mano por el hueco de tu pantalón. Paseas ahora por mi pecho, y mi pezón despierta de su letargo. Me besas el cuello, y separandote una milésima de segundo, me clavas tu mirada para desarmarme. Y yo, cautiva de tu magnetismo, me doy cuenta de que contra tí nunca tuve ningún arma.

Me arrastras hasta la cama, y todos mis miedos corretean alrededor nuestra. Te quitas el pantalón, y al ver todo tu esplendor, mis miedos caen fulminados y te lanzo contra la cama. Tú, haciendo gala de tu poder, decides aniquilar todas mis composturas bajando por mi cuerpo hasta el más profundo de mis recovecos, y con una bandera blanca te regalo el más intenso de mis suspiros.

Bip,bip,bip... el sonido del despertador, ahogado por la radio de fondo desde la habitación de mi hermana, me invita a disfrutar de un nuevo día...

sábado, 22 de noviembre de 2008

Pateando Madrid

Hola a tod@s:




Ayer tuve una entrevista de trabajo. Actualmente estoy en otra empresa, pero me dicen adiós esta semana y claro, es lo que tiene ser un currito, que tienes q buscar otra cosa.




Bueno, como os decía, como estoy trabajando, no puedo hacer la entrevista a cualquier hora del día, asi que quede con la entrevistadora en cuestión por la mañana antes de entrar.




Yo, puntual, me bajé en la estación de metro marcada y lo que no me habían dicho es que "la estación de metro más cercana" estaba a tres kilometros a pie... Al llegar, las oficinas en cuestión estaba situadas en un complejo donde había varias cafeterías y demás restaurantes. Al entrar en la mía, cual es mi sorpresa cuando me dicen que me tienen que hacer una tarjetita de visitante...cinco minutos para eso. Y yo con la hora pateandome el culo.




Cuando la susodicha me mandó llamar, subí a la cuarta planta, puerta izquierda, y me recibe una chica menuda, no tendría mucha más edad que yo, y muy educadamente (demasiado diría yo), me dice que tengo que rellenar una ficha de solicitud de empleo. Bien, después de rellenar los mismos datos que tenía en el curriculum que llevaba en la mano, pasamos a otra salita donde hicimos la entrevista. Fue una entrevista normal, donde le tienes que contar toda tu vida a pesar de que la puede leer, pero en fin, todo culmina con tus virtudes y tus defectos y con la famosa frase "¿qué podría aportar a la empresa?". En ese momento tenía claro que no podría aportar nada, porque aquél no era mi sitio, pero aun así respondí educadamente:"resolutividad". Esa palabrita me funciona en casi cualquier entrevista. Es como una llave maestra para quien no sabe que narices va a aportar a una empresa tan estirada.




Bien, cuando se suponía que iban a explicarme lo más importante, es decir, salario y horario, me dice la buena señorita que sí paso esa primera fase, en una segunda me explicarían cuál sería mi cometido, mi horario y mi remuneración. Y como colofón final, me dice que debo rellenar un examen psicológico de SOLO 178 preguntitas de nada, que dura aproximadameente una hora. Para ese entonces ya llegaba tarde y, excusándome, les dije que me tenía que marchar. Quedé en llamarles otro día y concertar entrevista para la primera semana de Diciembre. Salí corriendo, me volví a patear los tres kilómetros de vuelta al metro y corriendo a mi puesto de trabajo, nada más y nada menos que hasta Alcobendas, y todo esto una hora tarde, y sin justificación...




Menos mal que mi jefe es un bendito y se creyó una pequeña trolita que le dije... Pero en resumen, ¿Llamo o no para la entrevista?

jueves, 20 de noviembre de 2008

20-N

Me gustaría estar hoy en la cruz de los caídos. Me gustaría subir por sus escalinatas blancas, cruzar sus pilares y entrar en el sepulcro donde descansa el Generalísimo Francisco Franco, pasear por el ancho pasillo y llegar hasta su tumba. Y entonces, sólo cuando estuviese allí, frente a él, con una fuerza que saldría desde lo más profundo de mí, pisotearía su tumba. Lo haría ciento cuarenta y tres mil trescientas cincuenta y tres veces. Una por cada víctima que murió bajo su mano o su órden. Una por cada niño al que destrozó la vida, una por cada madre a la que vació el alma, una por cada corazón que dejó hecho trizas, una por cada persona que tuvo que abandonarlo todo para salvaguardar su vida y la de los suyos. Y una por cada uno de los que los recordamos con orgullo. Ojalá algún día se reconozca la masacre que azotó a este país. No debemos olvidar lo que pasó, porque olvidarlo sería olvidar a miles de personas... La guerra civil se llevó a muchas personas, de ambos bandos, con la diferencia de que los de un bando han sido homenajeados muchísimo tiempo, y miles del otro continúan sin ser enterrados siquiera en su propia tumba. Y son estos últimos los que han conseguido que yo hoy pueda escribir este post sin miedo a buscarme ninguna trifulca. Bendita libertad de expresión...



Os invito a que entréis en el foro por la memoria, donde dan enlaces para que conozcamos un poco más los campos de concentración franquista. Iba a elegir otra web, pero era demasiado de extrema izquierda, y estoy en contra de cualquier extremo, venga de donde venga.

En fin, que aun así, me encantaría estar en la cruz de los caídos, porque es un bonito monumento en color blanco, construido por aquellos humillados, los verdaderos homenajeados en este día...

Un saludo

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Juventud Hipertensa


Ayer, en la consulta del médico, a mi padre le diagnosticaron hipertensión. Bueno, mejor dicho, se la diagnosticaron hace diez días, pero ayer le mandaron las pastillas para regulársela. A simple vista, puede dar la impresión de tener un padre glotón y dado a los excesos, pero la verdad, y que yo recuerde, mi padre ha comido lo que suelen elogiar "dieta mediterranea". Bebía sus cervezas, pero tampoco era para tanto. Lo que sí sé es que de jovencito cometió muchos excesos con el alcohol y los porros. Y llegada a ésta conclusión, me ha dado un ataque de pánico. Me veo en un futuro rodeada de quinces y dieces en los marcadores de miles de esfigmomanometros. Mientras, miraré al techo y recordaré mi juventud, divino tesoro.


Quizá estoy tan asutada porque me parezco demasiado a él. Y la genética es como paquirrín, altamente previsible. Lo pienso fríamente, y de un modo u otro tendré achaques a cierta edad, asi que, ¿por qué condenar mi juventud?¿por qué no vivirla como lo que es, juventud?


Perdonad que esté tan filosófica, es que debido al ataque de responsabilidad me he puesto a dieta (por hoy, ya veremos mañana) y el hambre afecta a mi capacidad de vislumbramiento.


Pues eso. Me comere las uñas, que dicen que no engordan. ¿O sí?

lunes, 17 de noviembre de 2008

Una historia de fábula






Aquella tarde, una niña paseaba feliz por el bosque cuando, sin buscarlo, encontró un pájaro que cantaba alegre en una rama. Era el ejemplar más bello y más enigmático que había conocido jamás. La niña no podía dejar de mirarlo, y ni siquiera se atrevía a tocarlo, creyendo que era una estratagema de su imaginación. Por fin, y armandose de valentía, pudo tocar al pájarillo, que con soltura y elegancia se posó sobre su mano. Prometiendo cuidarle, alimentarle y hacerle feliz, le regaló al pájaro en una hermosa jaula y lo llevó a su casa.

Cada día, al levantarse, la niña sonreía a su nuevo compañero, le acariciaba, le limpiaba su casita y le cantaba. Usaba cada segundo que podía al cuidado del animal. Incluso sus padres empezaron a preocuparse cuando vieron que la niña comenzaba a volcarse demasiado en el cuidado de su nuevo amigo.

No obstante, la niña no era feliz. Cada día, veía al pájaro más mustio, y cada día cantaba menos. Ya no saltaba de barra en barra, y casi no comía, a pesar de la gran cantidad de frutos que la niña le brindaba.

Un día en que lo estaba limpiando, abrió la portezuela y, en un descuido, el pájaro se posó en la puerta de su jaula, avanzando con miedo pero dispuesto a emprender su fuga. La niña, al percatarse, se horrorizó ante el temor de perderle y rompió a llorar, mientras veía como el pájaro volaba hasta la ventana. Entonces pudo observar como su amigo cobraba todo su esplendor, pero no se atrevía a volar de nuevo. Entonces lo comprendió. La niña, con delicadeza, recogió al pájaro y lo metió de nuevo. Tras esto, salió camino del bosque con la jaula bajo el brazo.

Cuando llegó al bosque, allí donde había encontrado a su gran amigo, abrió la jaula y lo depositó en la misma rama donde lo había encontrado. En pocos minutos, el pájaro comenzó a cantar y un rayo de sol le llenó de brillo. La niña se sentó no muy lejos, pero tampoco demasiado cerca de él, y volvió a admirar al pájaro. Había comprendido que lo que más amaba de aquel pájaro era su libertad. Sólo podría admirarlo. Y era feliz así.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Sueños Rotos

Ayer fue el cumpleaños de mi amiga Silvia. Y ese mismo día se enteró de que, de nuevo, había suspendido la oposición a policía a la que se había presentado. Todo se debió a una mezcla entre enchufismo y tramposos. Otra decepción al saco de las dificultades, que cuelga de su brazo derecho.


Estos días todo el mundo se hace eco de la decisión de Hanna, esa niña echa mujer que ha decidido no sufrir más, y con un "basta" ha puesto fin a toda su lucha por la supervivencia. Es irónico que, mientras ella decide poner fin a su vida, a la vez que en Italia un padre roga que desconecten a su hija de la máquina que la mantiene con vida, un grupo de científicos logre evolucionar a un ratón para que viva más tiempo y sea más resistente. Curiosa "retroevolución" del ser humano no creeis?


Hoy una mujer me ha sonreido en el autobús. No me ha sorprendido porque fuese guapa, sino porque no la conocía. Hoy en día nadie sonríe. A veces hacemos una mueca, que muestra alegría, pero no es una sonrisa. Cuesta que alguien te regale una sonrisa. Como he leído hace poco, casi siempre te tratan como un obstaculo en el paisaje de esa película que ellos también llaman vida. Su vida.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mi primer beso

Hoy hace exactamente siete años que experimenté aquello del primer beso. Fue como en las películas, en el portal de mi bloque, después de pasar una tarde maravillosa de paseos y sonrisas. Tenía 16 años recién cumplidos. Él era mi novio desde hacía exactamente ocho días, y se me declaró en una parada de autobús el día de mi cumpleaños. Me cogió la mano, me la besó varias veces y me dijo "eres muy especial para mí". Yo me quedé petrificada, y él avergonzado. Me dijo que le gustaría intentar algo más conmigo y le dije que lo pensaría. A mi no me hacía demasiada gracia, no estaba enamorada, pero era lo más parecido a un novio que había tenido nunca, así que me lancé a los brazos del amor diciendole que sí cuatro días después. Como casi todo primer amor, duró poco más de dos meses. Me dolió, pero poco. Ya tenía en mente a alguien mucho mejor, pero a la vez mucho más lejos. Esos ojillos marrones... Sí, era una chica. Pero esa es otra historia.

Crisis

Hoy me he levantado incómoda, como si el asiento de la vida fuese demasiado duro, o como si no me cupiese el culo en él. Mi corazón está en un estado de semi-indiferencia. Una dosis de morfina parece haberle invadido, y ahora ni siente ni padece, solo late.

En el tren, viniendo a la oficina, he ido leyendo uno de esos periódicos gratuitos que encuentro por doquier. Explica que, debido a la crisis, las cenas de navidad serán austeras, nos alerta de los ruidosos q somos los madrileños, y sacan una foto de un "débil" Bush, cabizbajo y entonando un mea culpa antes de marcharse. En la portada también aparace un anuncio de Saw 5, y junto con la foto de Bush, me da ideas para quitarme todo este estrés...Se aceptan ideas...

Pero lo que más me llama la atención es la crisis. Esa enemiga que nos ha salido de la nada, y que amenaza con quitarnoslo todo, y nos deja impotentes viendo como nuestro nivel de vida se reduce como la espuma de una coca-cola. Esa ingrata crisis financiera. Lo que me sorprende - y me preocupa - es la falta de información ante la otra gran crisis, la emocional. Nos enseñan lo rojos que estan los números de nuestras cuentas bancarias, pero en mi opinión, la falta de creencias y la abundancia de decepciones muestran un saldo mucho más rojo en nuestros corazones.

La gente ya no se puede permitir mantener el amor de dos, y ante esta ecatombe, la única solución es inyectar una dosis de libertad que de liquidez a nuestro corazon y le haga respirar un poco. Mientras atravesamos este bache, no nos podemos permitir creer en nada ni en nadie, no podemos arriesgarnos a llevarnos una decepción, y por ello mantenemos a nuestras amistades un poco alejadas, a la espera de la tan esperada recesión.

Pero en definitiva, lo que yo creo es que todo es MIEDO. Como una frase que leí hace poco:

"No amar por miedo al rechazo, es suicidarse por miedo a morir"
Bitralara

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Kristallnacht

Hola!!

Siempre he escrito cosillas, pero nunca había pensado en hacerlas públicas. Ahora que he decidido compartirlo con todo aquel que quiera leerlo, espero que os guste.

Mi primer post lo quiero dedicar a los seis millones de seres humanos que, durante el holocausto nazi, fueron acosados, violados, torturados, gaseados, en fin, masacrados. No voy a hacer un documental sobre esos hechos, porque para eso están los entendidos y los historiadores. Tan sólo los quería nombrar, para que nadie los olvide. Merecen ser recordados, y por eso les quería dedicar mi primer post. A los judíos, a los homosexuales, y todos los marginados y maltratados, tanto durante la dictadura nazi como a lo largo de toda la historia. A todos ellos, por su lucha constante para que, hoy en día, todos podamos - y debamos - estar orgullosos de ser lo que somos. Me gustaría que, algún día, alguien sacase los nombres de los millones - y seguramente BILLONES - de muertos que nos han regalado una brizna de libertad en su último hálito de vida a lo largo de estos veintiún siglos. Para todos ellos quiero dedicarles este post, para que sepan que nunca morirán en mi memoria.

Un saludo,

Bitralara