viernes, 14 de noviembre de 2008

Sueños Rotos

Ayer fue el cumpleaños de mi amiga Silvia. Y ese mismo día se enteró de que, de nuevo, había suspendido la oposición a policía a la que se había presentado. Todo se debió a una mezcla entre enchufismo y tramposos. Otra decepción al saco de las dificultades, que cuelga de su brazo derecho.


Estos días todo el mundo se hace eco de la decisión de Hanna, esa niña echa mujer que ha decidido no sufrir más, y con un "basta" ha puesto fin a toda su lucha por la supervivencia. Es irónico que, mientras ella decide poner fin a su vida, a la vez que en Italia un padre roga que desconecten a su hija de la máquina que la mantiene con vida, un grupo de científicos logre evolucionar a un ratón para que viva más tiempo y sea más resistente. Curiosa "retroevolución" del ser humano no creeis?


Hoy una mujer me ha sonreido en el autobús. No me ha sorprendido porque fuese guapa, sino porque no la conocía. Hoy en día nadie sonríe. A veces hacemos una mueca, que muestra alegría, pero no es una sonrisa. Cuesta que alguien te regale una sonrisa. Como he leído hace poco, casi siempre te tratan como un obstaculo en el paisaje de esa película que ellos también llaman vida. Su vida.

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